martes, 25 de septiembre de 2012

NIÑOS FÁCILES Y NIÑOS DIFÍCILES


Hay niños que vienen y te abrazan y después se van con sus necesidades de afecto satisfechas. Hay otros que parecen nunca tener suficiente de ti. Hay quienes entienden con una advertencia, y otros hasta con el castigo les cuesta aprenden la lección.

Me he topado con que esto de "etiquetar niños" no es bueno, y yo no pretendo hacerlo, pero tampoco podemos negar la realidad de que cada niño tiene su "temperamento especial", tanto que desde el primer momento que sostenemos en brazos a nuestro bebé, ya sentíamos que era diferente a su hermanito o a todos los demás niños. La verdad, hay niños fáciles y niños difíciles. Y además existen todo tipo de variaciones en medio de esas dos. Independientemente del tipo de niño que nos haya tocado, nuestra tarea es la misma. Educarlo, enseñarle a comportarse, enseñarle a respetar, etc.. ¡Eso sí!, está claro que algunos consumirán mucha más de nuestra energía que otros en el intento.

Si nos ha tocado un niño fácil, educarlo no es problema. Hasta los padres con muy pocas energías logran hacerlo. No necesitan ser padres muy hábiles ni tampoco muy persistentes, por que éstos niños de forma natural, quieren complacer a papá y mamá por encima de sus propios deseos. Disfrutan hacer felices a los demás y esto les hace felices a ellos. Así que no es difícil imaginar por qué es tan sencillo “entrenar ” a éstos niños de temperamento dócil.

Estos niños no se quejan, son pacificadores, así que darían su juguete con gusto para evitar cualquier conflicto. Y si alguien les hace daño, prefieren sufrirlo en silencio, antes de preocupar a alguien. No discuten. Lo que diga mamá, siempre es lo que prefieren hacer. Su desventaja es que como no protestan, muy pocas veces se defienden de alguna injusticia. Ellos evitan a toda costa crear problemas, en especial cualquier cosa que haga enojar a mamá.

Educar un niño con alma de líder, es otro asunto. No cualquiera lo logra o siquiera lo intenta. Él es de temperamento irritable. y le gusta que todo se haga exactamente como él quiere. y no se da fácilmente por vencido hasta obtenerlo. Se rebela ante casi cualquier regla, por que piensa que él tiene una idea mejor. A veces les gusta dar la contra solo para controlar las situaciones. Es un niño que siempre domina al grupo y logra que los demás se sometan a sus deseos. Parecen nunca obtener suficiente de sus padres. La disciplina  con ellos definitivamente no logra los mismos resultados que con los niños nobles. No funciona si te haces su amigo por que entonces se vuelve incontrolable la situación, ya que fácilmente asume el poder, y a los padres puede tomarles mucho el recuperarlo.

Algunos padres de éstos niños simplemente se dan por vencidos, y se bajan del trono. Le dan al niño el control y son ellos quienes se someten. Se reconocen débiles ante el niño de voluntad persistente ya que éste los somete a un gran agotamiento físico mental y emocional. Educar y moldear a niños de éste tipo, es todo un reto. Aún para los padres más hábiles y consistentes puede ser todo un desafío. No es imposible, sólo que es mucho más difícil.

No todo está perdido en éste caso, ya que hay una gran recompensa para los padres de niños como éstos, si logran mantenerse firmes: formarán un líder con carácter. En cambio, si no se toma enserio la disciplina con éstos niños, muy probablemente quedará de él solo un adulto terco y obstinado a quien nadie querrá tener cerca.

Si somos padres prudentes y nos damos a la tarea de descifrar a nuestros hijos, nos haremos cargo de las necesidades específicas de cada uno de ellos. y acudiremos a suplir y reforzar aquellas áreas en donde mas nos necesitan.

 ¿A tí de cuáles te tocaron?

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