martes, 25 de septiembre de 2012

¿Quién soy?




 Esta es mi historia:

Soy hija única de mi madre, a quien amo y admiro, ella trabajó durante toda mi infancia (y aún lo hace) por que fue madre soltera. Viví una feliz infancia en la casa de mis abuelos, al lado de mi mamá.En mi adolescencia, mi mamá se casó, con un buen hombre a quien recuerdo con mucho amor y a quién mi hija mayor tuvo el gusto de llamar "abuelo".


Yo me casé joven (a los 20 años), y JAMÁS  me he arrepentido. Ha sido una de las mejores decisiones de mi vida. Probablemente se debe a que tengo un gran esposo y padre a mi lado.  Mi vida cambió mucho a los 21 años, cuando nació nuestra primera hija, y fui como toda nueva mamá, aprendiendo y guardando en mi corazón todas las cosas hermosas, pero también toda la exigencia que conlleva el ser mamá. Nicole es una niña alegre, madura y también de temperamento fuerte con tendencia al liderazgo. Por un lado era el tener una niña que siempre superaba nuestras expectativas, pero por otro fue una niña que nos formo como padres, por que nos  exigió mucho para poder ganarnos su respeto.

 Yo pensé no tener hijos al menos en los tres años siguientes, tal vez un poco traumada con tanta nueva responsabilidad, pero cuando mi niña cumplió tres años, no podía esperar el momento de volver a ser mamá. Después siguieron nueve largos meses de espera antes de lograr "embarazarnos" de nuestra segunda nena, y para cuando ella nació, la mayor, ya tenía cuatro años y medio y estaba  ansiosa de tener una hermana (de hecho se la estuvo pidiendo a Dios durante más o menos un año completo), así que jamás experimentó ningún tipo de celos, ni siquiera de los más leves. Se tomó muy enserio su papel de hermana mayor enseguida. Yo nunca pensé que las vería jugar juntas,  dada su diferencia de edades, pero para mi sorpresa, juegan bastante. Nicole adapta los juegos para incluir a su hermana, y es muy buena maestra por que le enseña todo por gusto propio. Pero la fiesta apenas comenzaba!

Mariane, nuestra segunda hija, tenía apenas tres meses, y yo apenas estaba asimilando el ser mamá ya no de una, sino ahora de dos niñas, cuando me dí cuenta, de algo increíble... estábamos esperando un tercer bebé!.  Sin pruebas de embarazo, y mucho antes de la primera cita con el Dr., yo ya lo sabía. Mi esposo no podía creerlo y yo tampoco. Nunca sabremos realmente que pasó, por que cuando digo que nuestro tercer bebé fue una sorpresa, es por que en verdad lo fue. Nuestro ginecólogo simplemente dijo que éramos muy fértiles y yo no podía creer que un nuevo bebé viniera en camino, ya que siempre nos habíamos "cuidado" muy bien. Además esto no tomaba mucho sentido junto al hecho de que tardamos nueve meses esperando quedar embarazados de nuestra segunda niña.

La noticia fue una mezcla de todo, un poco de miedo, incertidumbre, pero también mucha emoción y amor que nacieron tan pronto supimos que éste pequeñito ya venía en camino... y no!, claro que no estábamos preparados.  Todo era nuevo, el vivir un embarazo tras otro, con una separación de tres meses entre ambos, es algo que no se ve, ni mucho menos lo vive cualquiera.  Mi prima, que tuvo cuates, me decía: tu caso es peor que el mío, por que yo tuve dos de una sola vez, y tu tienes una bebé y una panza!
Gracias a Dios mi panza era bastante pequeña, y de los tres, fue el embarazo más "sencillo" (por así decirlo). Mi bebé (Mariane) aunque estaba muy pequeñita, se portaba tan bien, que no me podía quejar.  Además resultó ser muy independiente. Era del tipo de bebé que quería comer sola, dormirse sola, y jugar por horas en su corral sin quejarse. Puedo decir que no batallé para nada con ella,  (al menos el primer año y medio porque después vino la revolución), era la bebé que todos soñamos tener, y la verdad estábamos muy felices!

Si pensamos que nuestra vida había cambiado al nacer Nicole, no sabíamos lo que nos esperaba con los dos siguientes. Después nació Mateo, nuestro tercer hijo, un bebé bastante exigente, pero también muy cariñoso y juguetón. Aprendimos a turnarnos día y noche cada uno con un bebé (sobre todo cundo se enfermaban juntos). Aprendimos a sacar lo bueno de la situación y darnos alguna recompensa cuando por fin se dormían, como cenar algo juntos, o ver alguna serie en la TV, momentos que de pronto se volvieron muy valiosos por que era muy poco el tiempo que teníamos para nosotros dos.  Además, mi esposo, se tomó la responsabilidad de despertar, dar desayuno, cambiar y peinar a nuestra hija mayor para llevarla a la escuela, para que yo tuviera unas dos horas más de sueño. Aprendimos a trabajar en equipo y bajo presión, pero les aseguro que estos que estamos viviendo son "años maravillosos" que después recordaremos con nostalgia y de pronto ya lo hacemos, por que nuestros bebés ya están acercándose ya a los  dos y tres años, y muy pronto ya no serán bebés. Tomamos fotos como locos y cada vez que tenemos oportunidad, los sacamos a pasear, a pesar de lo difícil que puede llegar a ser incluso eso (bebés cansados = bebés llorando).

Todo esto puede parecer abrumador, pero la realidad es que tomamos nuestro papel de padres muy en serio y con mucho gusto, y muy seguido nos encontramos diciéndonos que éstos son los mejores años que hemos vivido en nuestra vida, y de verdad creo que lo son. El encontrarte rodeado de pequeños bracitos que te abrazan, el sentir el amor de nuestros niños y escucharlos decir: te amo, es más de lo que podemos pedir. En verdad estamos enamorados de estos pequeñitos. Nos han hecho crecer y madurar tanto, y nos han enseñado mil lecciones; las cosas que de verdad valen la pena. Los hijos te enseñan a enfocarte en lo verdaderamente importante, matan el egoísmo en tu vida, te enseñan a darte y a hacerlo por amor, por verdadero amor. Cuando sabes que eres capaz de dar tu vida por ese pequeñito, y sabes que debes ser lo mejor que puedas para él, te das cuenta de que ellos saben sacar lo mejor de ti.  Si un hijo logra hacerlo, ¡imagínate lo que logran tres!

Bueno, ésta soy yo. Madre de tres, de tiempo completo, y me encanta serlo. Hice este blog para compartir temas acerca de nuestros hijos y también para escuchar puntos de vista y consejos que nunca están de más. Espero que te guste y sobre todo, que te sea útil ;)

Diana R.


1 comentario:

  1. Mwe encantó este post, me hizo reír y pensar en lo mucho que nos ha cmabiado a mi esposa y a mí el nacimiento de nuestro hijo de ya 1 año y 8 meses. Ya queremos (los tres) un hermianit@!
    Saludos!

    ResponderEliminar